Comienza el viaje…

Posición astrológica Lunación: Sol y Luna a 23° de Sagitario

Cuando hablamos de Luna Nueva a nivel astrológico, siempre hablamos del inicio de un ciclo. Un inicio que coincide con un eclipse solar: el sol se eclipsa de tal modo que prácticamente podríamos decir a nivel simbólico que apenas y podremos reconocer ninguna luz que nos alumbre el camino en dicho instante. Algo se apaga para encenderse de nuevo…

El signo de Sagitario nos habla del elemento Fuego y a nivel de Astrología Cabalística, nos habla de una energía Vav, de movimiento exteriorizador. El Fuego es lo espiritual y lo espiritual es lo que me conecta con mi Verdad Interior e Intuición.

Una Verdad Interior que nace de un silencio interior previo, de una oscuridad exterior que nos llevará sin más remedio a poder conectar con esa luz interior que habita desde siempre en nosotros y que nos hará descubrir la Verdad, nuestra Verdad.

A veces la vida nos lleva a transitar por un lugar oscuro, donde nuestros pasos no encuentran otra guía que la voz de nuestra intuición conectada a esa Verdad y Conocimiento profundo de uno mismo. La confianza en uno mismo y el valor serán nuestros compañeros de camino, nadie puede caminar por nosotros, solo nosotros mismos podemos hacerlo…

Será un mes a nivel astrológico, diríamos que apasionante por todos los movimientos planetarios que se darán en un período tan corto de tiempo. Durante todo el año la humanidad entera, el planeta se ha visto inmerso en un proceso de evolución que nos ha llevado a ir dejando atrás posturas, pensamientos, sentimientos, realidades concretas… que poco o nada y podían tener a estas alturas del año, que ver con quien realmente ahora somos o intuimos ser.

Quizás y lo que los planetas en su movimiento celeste durante todo lo que va de año, han querido promover a nivel interior en cada uno de nosotros, ha sido el descubrimiento de cuál es nuestra actitud ante los cambios y lo no controlado. Y lo más importante, el ser capaz de activar ante el cambio, nuestra capacidad creativa y poder ser así cooperar con él.

Para que pueda darse una nueva coagulación o materialización de una realidad visible y tangible debe de darse siempre un proceso disolutivo intangible en el individuo y por ende, en la sociedad en su conjunto… Este año, nos ha enseñado a estar en el aquí y ahora, a que aprovechemos lo que nos rodea a cada instante y disfrutar de ello.

Esta Luna Nueva nos invita a trascender, trascender todo lo que hasta ese momento contemplábamos como ideal de vida, como el único horizonte existente y posible, y adentrarnos en la multitud de opciones que una tras otra pudieran ir desplegándose ante nosotros, para desde ahí poder permitirnos elegir a cada instante.

Descubrir hacia donde quiero dirigir mis pasos y moverme por cada uno de los escenarios que conforman la vida de un modo auténtico, sin máscaras, sin perder tiempo en brújulas externas o confusas que me puedan alejar de mi verdadera brújula interior, que realmente es la que sabe hacia dónde dirigir mis pasos.

Es un mes donde Saturno y Júpiter entran en Acuario situándose ambos en el mismo grado matemático y dejando atrás a Plutón en Capricornio.

Saturno nos invita a construir y materializar una nueva forma de pensar y vivir. Júpiter nos invita a creer en nosotros mismos, en nuestra Verdad, y desde ahí contemplar la posibilidad de que esa nueva forma de pensar y vivir se amplíe y llegue más allá de los límites que uno pudiera imaginar hasta el momento. Y Plutón se quedará en Capricornio, donde seguirá ayudándonos con todo aquello que sea necesario dejar atrás, anclajes, apegos, limitaciones que nos impiden avanzar… Plutón solo permitirá que permanezca aquello cuya base sólida, sirva para construir una nueva realidad más acorde a quien cada uno pueda ser ahora mismo.

Ya intuimos y empezamos a poder contemplar la energía Acuario en nuestras vidas a través de las nuevas formas de comunicarnos y de hacer las cosas, que poco a poco se han ido implantando en nuestro día a día. Esta Luna Nueva pone el foco de atención en las relaciones con un otro pero desde un lugar distinto… Quizás y el no habernos podido ver con tanta asiduidad nos haya llevado a poder interesarnos aún más si cabe, por lo que un otro nos pueda contar sobre sí mismo cuando el encuentro puede darse. Quizás y gracias a lo vivido, podamos empezar a ser capaces a través del encuentro, de ver la belleza en la diversidad: cada individuo brilla con luz propia y la sociedad nunca dejará de ser el conjunto y brillo de esas lucecitas individuales que la conforman.

Por otro lado, quizás y todo este año en el que la comunicación entre todos ha podido verse sometida más que nunca a limitaciones, nos haya podido también ayudar a descubrir esa comunicación interior donde uno habla consigo mismo y confronta lo que escucha y lo que ve en un exterior con lo que interiormente pueda estar percibiendo como su verdad…

Atreverse a dar pasos más allá de lo conocido, conectar con aquello que me limita y permitirme soltar para dar lugar a la aparición de lo nuevo… El poder vivir desde la libertad individual de pensamiento y expresión que nazca de esa armonía y paz interior será lo que en definitiva, nos permita relacionarnos desde un lugar más solidario y empático a nivel de humanidad.

Quizás y todo lo vivido este año deba servirnos para darnos cuenta que los ciclos forman parte de la vida…

Según Kabaleb y la Astrología Cabalística:

Nos encontraríamos en un grado Hesed. Un grado que nos habla de Voluntad y Sabiduría que nace de la Inteligencia Suprema y que se moviliza hacia la realización de un objetivo donde la libertad individual se encuentra muy viva.

Si reflexionamos a nivel de símbolos Sabianos relacionados con el grado en el que se dará la Luna Nueva, Dane Rudhyar nos habla de:

“Un grupo de inmigrantes llevando a cabo los requisitos de entrada a un nuevo país”

La nota clave: La aceptación consciente de los modos de una nueva etapa de experiencia, en preparación de las oportunidades que se presentarán.”

En ambas reflexiones nos hablan de adentrarnos a un nuevo escenario, a un nuevo lugar donde todo está por conocer y descubrir, dejando atrás lo que ya no da más de sí, y permitiéndonos llevar en el equipaje aquello que nos permita conectar con nuestras verdaderas raíces, aquellas cuya savia brota de nuestra sabiduría interior.

El equipaje para esta nueva etapa será la sabiduría interior que cada uno de nosotros sea capaz de poner al servicio de su personalidad exterior. El lugar al que llegamos nos invita a descubrir nuevos sabores y olores de esta nueva etapa de nuestra vida que se abre paso a nivel cósmico.

El viaje acuariano comienza!!! Así que no perdamos detalle de todo aquello que pueda llamar nuestra atención y hacer palpitar nuestro corazón…

Feliz Navidad a todos!!!