Y el Universo oceánico me susurró… ¿Cómo imaginarías y dibujarías tu Realidad?

Sol a 01° de Piscis

Luna a 01° de Piscis

Cuando hablamos de Luna Nueva a nivel astrológico, siempre hablamos del inicio de un ciclo.

Una Luna Nueva que en esta ocasión, se centra en la energía y signo de Piscis, tercer signo del elemento Agua, y que en Astrología Cabalística, nos habla por un lado de una energía He por elemento, donde el ser humano toma contacto con el mundo emocional y la esencia del Amor; interiorizándolo, reconociéndolo y tomando consciencia de sí a cada sentimiento y emoción que pudieran emerger de cada experiencia vivida. Y por otro lado, nos habla también de una energía Vav por signo, donde las emociones parecen aflorar y proyectarse, de manera continua e ininterrumpida hacia el entorno exterior. Es en este signo, donde la empatía por el prójimo, la solidaridad y el sentimiento de Humanidad podemos encontrarlos más presentes que en cualquier otro signo, como forma de entender la vida.

En Piscis, la capacidad de disolución identitaria es muy elevada respecto a lo que pueda estar sucediendo en nuestro entorno o en el vínculo con un otro. Y es por ello, por lo que la energía pisciana pareciera querer invitarnos continuamente a fusionarnos y participar de la experiencia de la vida, pero sin llegar a perder definición de la expresión individual de nuestro Ser interior… El Mundo y Yo… mi Ser interior y su expresión exterior en el Mundo…

La imaginación creativa, los sueños, el optimismo como fundamento de vida, la clarividencia y la intuición, el misticismo… van a ser todos ellos, cualidades y elementos que van a querer emerger de ese océano inmenso, que simboliza la energía del signo de Piscis.

Es por ello por lo que este mes, esta Luna Nueva, pareciera querer brindarnos la posibilidad de que todos esos sueños, anhelos y deseos de nuestro Ser interior, Aquel que habita en lo más profundo de nuestro corazón, puedan estar muy presentes a cada paso que demos… siendo fuente de transformación de nuestra realidad cotidiana. Configurándose en multitud de ideas y en una nueva forma de poder entender la Vida, que nos permita disfrutar de cada uno de los pequeños matices que parecieran conformar nuestro día a día.

Tener fe en nosotros mismos, confiar en nuestra intuición, escuchar y seguir los dictados de nuestro corazón. Soltar rigideces que nos pudieran estar alejando de participar del encuentro con un otro, desde la expresión más genuina de nuestra naturaleza y Verdad interior… aquella que nos conecta con la Alegría innata de ser uno mismo allí donde nos encontremos… libre de expectativas generadas desde un exterior o creadas por nosotros mismos… sin trabas, sin demasiadas luchas internas.

Abrirnos a la tolerancia hacia otras líneas de pensamiento diferentes a las nuestras, comprendiendo que cada uno de nosotros pudiera estar viviendo y percibiendo un mismo hecho desde un lugar totalmente diferente, no siendo uno mejor que otro, sino simplemente diferentes… Y algo importante, ser tolerante con lo que la Vida es a cada instante, como una única realidad existente. Aunque lo que estuviera siendo, pudiera ser diferente a lo que en un principio pudiéramos haber proyectado o deseado que fuera…

La clave con esta lunación estará en si seremos o no capaces por un lado, de dejar atrás esa necesidad de poder intentar tomar o tener el control de algo. Y por otro lado, en permitirnos ir dejando atrás posibles miedos e inseguridades que pudieran ir emergiendo ante escenarios nuevos que la vida pudiera comenzar a proponernos.

Es desde ahí, teniendo en cuenta todos esos elementos, que la capacidad de decidir y elegir se podrá hacer desde un lugar donde lo primordial será sentirnos en paz con nosotros mismos.

En esta ocasión, el Sol y la Luna se sitúan en grados de Primer Decanato, donde según la Astrología Cabalística por un lado, se abre la posibilidad de ponernos en contacto con un mundo emocional, que pareciera querer traernos al presente una realidad perteneciente a un pasado; donde la dependencia o nostalgia de algo o alguien en nuestras vidas, pudiera hacerse palpable. Para desde ahí, poder comprender y liberar la emoción atrapada, quizás desde una sensibilidad extrema. Y por otro lado, aparece también la oportunidad de poder vivir multitud de experiencias donde el sentido humanitario acerca de lo que simboliza la Vida, pareciera estar muy presente.

Si reflexionamos a nivel de símbolos Sabianos relacionados con el grado en el que emerge la Luna Nueva, Dane Rudhyar nos habla por un lado de:

«En una plaza del mercado abarrotada de gente, granjeros y hombres de clase media exhiben una gran variedad de productos»

La nota clave: El proceso de acuerdo e intercambio que demuestra la salud de una comunidad a todos los niveles».

Y por otro lado, el símbolo Sabiano que estaría acompañando al progreso gradual de toma de conciencia individual, nos habla de:

«Una ardilla escondiéndose de los cazadores»

La nota clave: La necesidad del individuo de asegurar su subsistencia futura y de protegerse de elementos sociales agresivos».

Según Kabaleb y la Astrología Cabalística:

Nos encontraríamos en un grado Hochmah… Cuarta Lunación en grado Hochmah… Los grados Hochmah son grados de Amor Divino, Sabiduría y Ayuda Providencial que velaran por la aparición de todas aquellas posibilidades y oportunidades que puedan ayudar a que la sensación de paz interior ligada a la esencia de nuestro Real Ser pueda prevalecer por encima de la sensación de conflicto reinante. En estos grados, el Amor más puro y Sagrado pareciera querer estar presente en nuestras vidas, más que nunca y a cada instante, buscando religarlo todo, desde una comprensión profunda a nivel de conciencia, de cualquier experiencia de vida, pasada y presente.

Esta Lunación pareciera querer recordarnos algo, que una vez un sabio Maestro, que encarnó la energía de Piscis como nunca antes nadie lo había hecho, expreso a la Humanidad y que pudiera venir a decir algo así:

… vivir en este mundo sin Ser de este mundo…

… ¿Cómo viviríamos desde ese lugar, la experiencia humana que nos pudiera estar tocando vivir a cada instante? ¿Habría más o menos tensión? ¿Recuperaríamos la fe en nosotros mismos? ¿Seríamos capaces de recordar que somos un Alma viviendo una experiencia humana a nivel de aprendizaje evolutivo? ¿Podríamos permitirnos ser más compasivos con nosotros mismos y con los demás?…

Feliz Lunación a todos!!!