
El Anillo de Fuego…
Sol a 21° de Libra
Luna a 21° de Libra
Cuando hablamos de Luna Nueva a nivel astrológico, siempre hablamos del inicio de un ciclo.
Un inicio de ciclo que este mes coincide con un eclipse solar de tipo anular. La Luna (nuestras necesidades emocionales y más instintivas, a nivel de búsqueda de seguridad), aparecerá visualmente en el cielo un poco más «pequeña» de lo habitual, bloqueando al Sol (nuestra Conciencia Solar… nuestra Verdad interior) produciéndose en el encuentro, un anillo de fuego rojo brillante. Así es como en esta Lunación, el Sol y su Luz se eclipsaran parcialmente por un instante, dejando únicamente un gran círculo de luz, para dejar hueco a que un encuentro celeste pueda tener lugar ante nuestros ojos. Por un lado, Mercurio, uno de los participantes, pueda ayudarnos a entender la verdad de toda esa realidad emocional interior, que a veces pudiera y no encontrar la forma de ser exteriorizada, por temor a lo que pudiera suceder a partir de ese instante. Por otro lado, el Nodo Sur, nos lo podremos encontrar rescatando todo tipo de residuos mentales a nivel de actitudes y comportamientos, quizás limitantes y faltos de espontaneidad, honestidad y atrevimiento… y todo ello, junto a la Luna y ese gran Anillo de Fuego… Una Luz Solar que no será oscurecida al completo… una Conciencia Solar que aún desde la sombra celeste, continuará velando de todo lo que en ese encuentro pudiera aflorar de nuestra personalidad humana… Una vez la Luz del Sol regrese al completo, habrá algo que hemos percibido y que quizás uno ya no pueda obviar…
Una Luna Nueva que, en esta ocasión, se centra en el elemento Aire y en la energía del signo zodiacal de Libra y que a nivel de Astrología Cabalística, nos habla por un lado de una energía Vav por elemento, donde el Universo Mental habita; y donde las ideas y pensamientos van emergiendo dando lugar a multitud de expresiones exteriores. Y por otro lado, nos habla también de una energía Yod por signo, donde ese mundo del Aire empieza a cobrar forma y esas semillas del pensamiento parecieran empezar a emerger buscando un lugar, donde poder ser sembradas. Con Libra, nos encontramos con una energía zodiacal que, a nivel de aprendizaje evolutivo, nos llevara a explorar lo que es y simboliza el ser justo con uno mismo.
Así es como con Libra, cada uno de nosotros en las múltiples experiencias que podemos vivir a lo largo de esta encarnación, buscará en la medida de lo posible y a lo largo del tiempo, que su realidad exterior pueda llegar a ser un fiel reflejo de su universo interior, allí donde la paz y armonía conviven desde siempre. Desde ese lugar profundo, íntimo y sereno, las dudas parecieran no existir y la certeza y firmeza respecto a que opción es por la que debiéramos decidirnos, aparecerá en nuestra mente de una manera muy clara y transparente… viviendo desde el presente, sin un pasado que pueda paralizar nuestro aprendizaje evolutivo.
Por otro lado, es en este espacio del Zodíaco donde las experiencias a nivel evolutivo necesitarán del encuentro con un otro, llevándonos a explorar el mundo de las relaciones. Uniendo lo complementario, exterior e interiormente… expresando en un exterior lo que en un interior percibo… sin tensiones internas, sin eludir el encuentro por el posible conflicto que pudiera surgir, frente a modos diferentes de ver una misma realidad… armonía interior versus armonía exterior… aprendiendo a dar y recibir. Para desde ahí, llevarnos la propia experimentación del signo zodiacal, a descubrir finalmente que en las relaciones, el pacto debiera estar continuamente presente. Es así, que la idea de Justicia Divina inherente a la naturaleza del Ser que habita en nuestro interior, pareciera emerger sin obstáculos que la dificulten.
Esta Luna Nueva, pareciera querer llevarnos a tomar contacto con toda esa realidad interior, para desde ahí proponernos asumir el reto y el desafío de expresarlo en un exterior de manera espontánea, honesta, sincera y comprometida con uno mismo. Soltar miedos, prejuicios y creencias acerca de una imagen que quizás y de cara al exterior hemos podido tratar de querer mantener a toda costa, algo que quizás y ya pudiera «estar pesando demasiado»… Atrevernos a liberarnos de esa proyección, de esa idea prefigurada acerca de lo que debía de ser nuestra vida… Comprometernos con lo verdaderamente esencial, con lo que nos hace sentir vivos y partícipes de la vida a cada instante. Este mes, la invitación pareciera querer llevarnos a un lugar donde posibles anhelos y esperanzas pudieron quedarse atrapados, quizás por falta de confianza en nosotros mismos a la hora de creer posible que pudieran ser materializados. Pero que sin embargo, precisamente en este momento pudieran servir como elementos generadores de un punto de inflexión a la hora de decidir qué vida es la que quiero vivir a partir de este momento.
Los anhelos, los sueños, multitud de ideas surgirán como destellos espontáneos e intuitivos, e irán dibujando en nuestra mente un camino a seguir…
Es un mes, donde los retos puedan girar en torno a tener que tomar decisiones y mantener al tiempo la firmeza y la perseverancia en la decisión tomada…
… ¿Qué me hace sentir en paz conmigo mismo? ¿Qué es lo que verdaderamente necesito en estos momentos?… si pudiera aislarme de toda la realidad exterior por un instante ¿Qué postura o decisión adoptaría?… para desde ahí poder poco a poco, ir dando los pasos en esa dirección… en la dirección en el que la fidelidad hacia nuestro Ser interior sea una prioridad.
En esta ocasión, el Sol y la Luna se sitúan en grados de Tercer Decanato, donde según la Astrología Cabalística, aparece la figura del que exterioriza un universo plagado de ideas, pudiendo algunas de ellas llegar a una concreción final; y otra parte de ellas, siendo ideas que quizás y todavía no puedan haber alcanzado una maduración para poder arraigar en el plano más físico. Estamos en unos grados, donde lo que se plantea es la síntesis de lo opuesto y complementario que pueda existir en nosotros mismos y su expresión y exteriorización final… el universo interior y exterior… nuestro Ser interior y la identidad o imagen exterior creada acerca de nosotros mismos y la vida a lo largo de todo este tiempo. En este decanato, puede existir la oportunidad de poder alcanzar ese punto de encuentro entre tendencias, donde la Sabiduría pueda emerger sin limitación u obstáculo alguno.
Si reflexionamos a nivel de símbolos Sabianos relacionados con el grado en el que emerge la Luna Nueva, Dane Rudhyar nos habla por un lado de:
«Una multitud dominguera disfrutando de la playa»
La nota clave: Un contacto vivificante con la fuerza-Madre de la naturaleza y de unidad social».
Y por otro lado, el símbolo Sabiano que estaría acompañando al progreso gradual de toma de conciencia individual, nos habla de:
«Un niño dando de beber a los pájaros en una fuente»
La nota clave: La dedicación de almas simples al bienestar y la felicidad de los seres menos evolucionados que tienen sed de renovación vital».
Según Kabaleb y la Astrología Cabalística:
Nos encontraríamos en un grado Hochmah. Los grados Hochmah son grados de Amor Divino, Sabiduría y Ayuda Providencial que velaran por la aparición de todas aquellas posibilidades y oportunidades que puedan ayudar a que la sensación de paz interior ligada a la Esencia de nuestro Ser interior, Aquel que nos da Vida, pueda prevalecer por encima de la sensación de conflicto reinante. En estos grados, la convicción acerca de lo que hay que hacer proviene de la Sabiduría y Amor Divino, de un pensamiento unificado entre nuestra Mente Superior e Inferior, donde las claves de cómo hacerlo o expresarlo exteriormente, se revelarán de una forma clara.
La comprensión de lo que Soy más allá de la apariencia externa… La escucha del Ser interior… el Amor incondicional hacia nosotros mismos como única fuerza integradora de cualquier dualidad existente… La Verdad y expresión de lo que Es desde lo más profundo de nuestro Ser… La autenticidad… de nuestra Alma…
Feliz Lunación a todos!!!