El gran Anillo de Fuego, Agua y Aire…

Sol a 10° de Libra

Luna a 10° de Libra

Cuando hablamos de Luna Nueva a nivel astrológico, siempre hablamos del inicio de un ciclo.

Un inicio de ciclo que este mes coincide con un eclipse solar de tipo anular. La Luna (nuestras necesidades emocionales y más instintivas, a nivel de búsqueda de seguridad), aparecerá visualmente en el cielo un poco más «pequeña» de lo habitual, bloqueando al Sol (el umbral que nos conduce hacia nuestra Conciencia Solar… hacia nuestra Verdad interior) produciéndose en el encuentro, un anillo de fuego rojo brillante. Así es como en esta Lunación, el Sol y su Luz se eclipsaran parcialmente por un instante, dejando únicamente un gran círculo de luz, para dejar hueco a que un encuentro celeste pueda tener lugar ante nuestros ojos. Por un lado, Mercurio, uno de los participantes, pueda ayudarnos a entender y comprender la verdad de toda esa realidad emocional interior, que a veces pudiera y no encontrar la forma de ser exteriorizada, por temor a lo que pudiera suceder a partir de ese instante. Por otro lado, el Nodo Sur, nos lo podremos encontrar rescatando todo tipo de residuos mentales a nivel de actitudes y comportamientos, quizás limitantes y faltos de espontaneidad, honestidad y atrevimiento… y todo ello, junto a la Luna y ese gran Anillo de Fuego… Una Luz Solar que no será oscurecida al completo… una Conciencia Solar que aún desde la sombra celeste, continuará velando de todo lo que en ese encuentro pudiera aflorar de nuestra personalidad e identidad humana. Una vez la Luz del Sol regrese al completo, habrá algo que hemos percibido y que quizás uno ya no pueda obviar…

Una Luna Nueva que, en esta ocasión, se centra en el elemento Aire y en la energía del signo zodiacal de Libra y que a nivel de Astrología Cabalista, nos habla por un lado de una energía Vav por elemento, donde el Universo Mental encuentra su lugar; y donde las ideas y pensamientos van emergiendo dando lugar a multitud de expresiones exteriores. Y por otro lado, nos habla también de una energía Yod por signo, donde ese mundo del Aire empieza a cobrar forma y esas semillas del pensamiento parecieran empezar a emerger buscando un lugar, donde poder ser sembradas. Con Libra, nos encontramos con una energía zodiacal que, a nivel de experiencias y vivencias en el plano terrestre, nos llevara a explorar lo que es y simboliza el ser justo con uno mismo.

Así es como en relación a la energía zodiacal de Libra, cada uno de nosotros en las múltiples experiencias que podemos vivir a lo largo de esta encarnación, buscará en la medida de lo posible y a lo largo del tiempo, que su realidad exterior pueda llegar a ser un fiel reflejo de su universo interior, allí donde la paz y armonía conviven desde siempre. Desde ese lugar profundo, íntimo y sereno, las dudas parecieran no existir y la certeza y firmeza respecto a que opción es por la que debiéramos decidirnos, aparecerá en nuestra mente de una manera muy clara y transparente… viviendo desde el presente, sin un pasado que pueda paralizar nuestro aprendizaje evolutivo.

Por otro lado, es en este espacio del Zodíaco donde las experiencias a nivel evolutivo necesitarán del encuentro con un otro, reconociendo aspectos de nosotros mismos a través del vínculo y las relaciones personales. Uniendo lo complementario, exterior e interiormente… expresando en un exterior lo que en un interior percibo. Sin tensiones internas, sin eludir el encuentro por el posible conflicto que pudiera surgir, frente a modos diferentes de ver una misma realidad… armonía interior versus armonía exterior… aprendiendo a dar y recibir. Para desde ahí, llevarnos la propia experimentación del signo zodiacal, a descubrir finalmente que en las relaciones, el pacto debiera estar continuamente presente. Es así, que la idea de Justicia Divina inherente a la naturaleza del Ser que habita en nuestro interior, pareciera emerger sin obstáculos que la dificulten.

Es por todo ello, por lo que esta Luna Nueva pareciera querer hablarnos de la necesidad de «alejar nuestra atención de un exterior» y replegarnos por unos momentos a un espacio interior, donde la observación nos pudiera llevar a comprender y ver con perspectiva todo lo que pudiera estar aconteciendo en nosotros mismos y nuestra Vida.

Este mes, pareciera que pudieran emerger vivencias, recuerdos incluso, emociones antiguas que parecieran estar hablándonos de aspectos de nuestra vida y de nosotros mismos, que poco ya tienen que ver con quienes somos en este instante. Hay una revisión interna, hay una reflexión que pareciera querer susurrarnos un anhelo acerca de un estado y un camino a seguir, donde el compromiso y la fidelidad con uno mismo sean el punto de partida de cualquier iniciativa exterior que pudiéramos generar.

La clave y propuesta de esta lunación estará en si seremos o no capaces de salir por un lado, de esa posible zona de «estancamiento y parálisis», originada por posibles temores ante la contemplación de un futuro aún sin definirse… «no queriendo pensar en ello»

Y por otro lado, en la de ser o no capaces también, de atrevernos a dejar atrás la idea de intentar que todo permanezca inamovible e inalterable… intentando perpetuar una realidad pasada, de otro tiempo. La vida es movimiento a cada instante, un presente continuo configurándose como una posible promesa acerca de una visión futura.

Retos y desafíos que a medida que vamos conectando con la confianza en nuestras capacidades y actitudes, parecieran ir disolviendo su posible complejidad.

… y ¿si hubiera otra opción? y ¿si nos abrimos a la posibilidad de que lo que sucede pudiera tener un sentido profundo que quizás desde nuestra personalidad humana aún no atisbamos a comprender y entender? y ¿si confiamos en nuestra Alma y Espíritu?…

Toca este mes, dejar atrás y disolver todas aquellas creencias inconscientes que nos lleven a pensar «no puedo». La confianza, la fe en nosotros mismos y la voluntad que emerge de ese amor propio y fortaleza interior que nos ha sostenido en la Vida desde el inicio, serán tres aspectos, que como una Trinidad emergente de una Unidad, movilizarán todos aquellos obstáculos e impedimentos que pudieran irse presentando ante nosotros.

… La fe mueve montañas…

Así es como esta lunación pareciera llevarnos a encontrarnos con la posibilidad de revisar y reflexionar acerca de anhelos, sueños…

y ¿si los escucháramos por un instante? ¿Nos llevarían a la posibilidad de plantearnos cambiar algo?

En esta ocasión, el Sol y la Luna se sitúan en grados de Segundo Decanato, donde según la Astrología Cabalística, se produce un repliegue hacia un interior, que posibilite el reconocimiento de valores inherentes a nuestro Ser en esencia. Es un decanato donde se reconsiderara la visión que pudiera tenerse acerca de nosotros mismos y la Vida. Es un lugar de silencio previo y visionario acerca de algo, donde la duda acerca de lo que se intuye, pudiera también emerger.

Y donde también, pudieran crearse expectativas, resultando ser luego, algunas de ellas fallidas, en relación con lo que nuestra identidad y personalidad humana hubiera anhelado alcanzar…

Si reflexionamos a nivel de símbolos Sabianos relacionados con el grado en el que emerge la Luna Nueva, Dane Rudhyar nos habla por un lado de:

«Habiendo pasado a través de estrechos rápidos, una canoa alcanza aguas en calma»

La nota clave: El auto-control y la serenidad necesarias para alcanzar un estado constante de estabilidad interna».

Y por otro lado, el símbolo Sabiano que estaría acompañando al progreso gradual de toma de conciencia individual, nos habla de:

«Un profesor mirando a sus estudiantes por encima de sus gafas»

La nota clave: Los problemas que acompañan a la transmisión de conocimiento en una estructura cultural especial”.

Según Kabaleb y la Astrología Cabalística:

Nos encontraríamos en un grado Kether. Los grados Kether por un lado, son grados de Voluntad Creadora primigenia, donde reside el soplo de Libertad Absoluta y se encuentra el germen viviente de toda Creación. Y por otro lado, también son grados donde la Voluntad puede movilizar lo que resulte necesario para poder desprendernos de todo aquello, quizás de mecanismos internos a nivel de personalidad, que nos pudieran estar alejando de lo que podría conformar la expresión exterior de nuestra Esencia Divina. En estos grados, pudiera aparecer la conquista de una utopía. Hay un impulso creador visionario acerca de algo.

Quiero acabar esta lunación con una cita del I Ching que pudiera resumir la energía que este eclipse solar anular pareciera querer proponernos…

«… Los cambios sólo deben emprenderse cuando ya no queda otra posibilidad. De ahí que, por lo pronto sea necesaria una extrema reserva. Uno ha de afirmarse completamente en su interior, moderarse… y no emprender nada por el momento, pues toda arremetida prematura tendrá malas consecuencias.»

… Tiempo de observación y reflexión, tiempo de maduración interior y de un emerger de ideas visionarias y portadoras de un porvenir… donde cada idea posible de solución sólo la hallaremos en el silencio interior…

Un consejo más!!! Si queréis observar en lo personal los posibles efectos de este eclipse y Luna Nueva en Libra en vuestro universo interior y exterior, mirar en vuestra Carta Natal en que Casa astrológica cae la lunación (grado 10 de Libra)… quizás algún mensaje pueda ser revelado…

Feliz Lunación a todos!!!