
La pulsión de Vida inherente a la naturaleza del Alma…
Sol a 19° de Aries
Luna a 19° de Aries
Cuando hablamos de Luna Nueva a nivel astrológico, siempre hablamos del inicio de un ciclo.
Una Luna Nueva que este mes se centra en la energía y signo de Aries… Por un lado, resultando ser la primera Luna Nueva del nuevo año astrológico, que comenzó el pasado día 21 de Marzo, cuando el Sol hizo su entrada en el signo zodiacal de Aries.
Y por otro lado, siendo una lunación que vendrá acompañada de un eclipse total solar. Los eclipses totales solares son aquellos donde todo el disco solar (nuestra esencia, lo que Soy) es bloqueado momentáneamente por la Luna (nuestro mundo emocional). De cada uno de nosotros dependerá que, mediante la atenta mirada y la escucha de ese observador silencioso que habita en nuestro interior, podamos vislumbrar simbólicamente, lo que pudiera estar la Vida queriéndonos revelar en estos momentos, a nivel experiencial evolutivo.
Además, es un mes donde Júpiter, la expansión y Abundancia que proviene de esa Fe en el Espíritu que anima y sostiene todo lo Creado, inquebrantable e inmutable; formará una conjunción (unión simbólica potencial de energías planetarias) junto a Urano, la Esencia Crística, la Luz/Amor de esa Providencia Divina que baña todo lo Creado con su Sabiduría, en el signo zodiacal de Tauro. Lo inesperado y expansivo encarnándose y liberándose en el plano visible y tangible de nuestra realidad cotidiana.
Aries, primer signo del elemento Fuego, y que en Astrología Cabalística, nos habla por un lado de una energía Yod por elemento, asociada al principio potencial creador de todo lo que es, al inicio y primer impulso vital, al germen y Espíritu que anima la vida. Y por otro lado, nos habla también de una energía Yod por signo, donde aparece el impulso y la intuición a la hora de iniciar y transitar ese camino individual, muy marcado por la Voluntad y el designio espiritual. Hablar de Aries es hablar de acción, de valentía a la hora de asumir retos y desafíos, de espontaneidad, de movimiento, de la capacidad de tener fe en uno mismo y poder expresar de manera natural en el exterior, la esencia misma de nuestro Ser interior.
Una Luna Nueva que nos lleva directamente a conectar con nuestro corazón, y esa nobleza que nace en cada uno de los gestos que podamos realizar en nuestra Vida, cuando lo que sentimos interiormente es expresado de forma natural, espontánea y libre.
Este mes, las diferentes energías planetarias nos ayudarán a vislumbrar y lograr un entendimiento profundo de lo que realmente pudiera simbolizar el nacimiento espiritual en el plano terrestre, más allá del nacimiento físico. Es como si, de algún modo, el cielo nos propusiera «volver a nacer», con todo lo que ello pudiera representar. Contemplando toda esa realidad interior, que nos lleve a desear querer realizar un movimiento, un gesto hacia un nuevo lugar, pero al tiempo también queriéndonos poner delante nuestras «heridas más profundas»… miedos ante lo desconocido e incierto, inseguridades, falta de confianza a la hora de dejar atrás algo que pudiera ya no dar más de sí en nuestras vidas.
La compasión hacia uno mismo y el prójimo, la generosidad a cada acto realizado, el Amor hacia toda Creación y hacia uno mismo como parte integrante de esa Creación… emergerán en este mes a cada paso, a cada instante, susurrándonos mensajes y sensaciones acerca de lo que pudiera simbolizar cada uno de los elementos que conforman nuestra realidad más cotidiana.
Esta Lunación nos propone escuchar nuestra intuición, nuestros instintos innatos… para poder desde ahí, entender y llegar a una comprensión profunda de todo aquello que pudiera simbolizar anhelos y deseos profundos, necesidades que parecieran querer hablarnos de libertad… de necesitar decir, expresar o movilizar algo. Ayudándonos así, a salir de esa sensación de «no saber qué camino tomar». Hay valentía, hay necesidad de movimiento, hay un anhelo profundo de liberarse de todo aquello que no nos pudiera estar permitiéndonos sentirnos vivos.
La escucha a nuestro corazón… el silencio interior que nos permita reconocer lo que realmente resulta esencial en nuestra vida… el poder darnos cuenta que la Vida es a cada instante, aquí y ahora, sin un pasado que exista y un futuro predecible. Haciéndonos conscientes a cada instante, de que el futuro será el resultado de lo que en este momento decidamos sembrar o iniciar… nunca dejando de ser cocreadores de la realidad que vivimos.
La clave con esta lunación estará en si seremos o no capaces de realizar ese salto de Fe, confiando en nuestra intuición y dejándonos guiar por nuestra Voluntad interior, siendo muy fieles a nosotros mismos, sorteando esas posibles interferencias exteriores que dificulten la libre expresión de nuestro Ser interior.
Una vez más, el cielo astrológico nos plantea la posibilidad de poder percibir la posibilidad de cambio y de poder «romper» con aspectos de un pasado que no nos permitieran Ser a cada instante… una Luna Nueva que pareciera querer hablarnos de esperanza y solidaridad ante la Vida.
En esta ocasión, el Sol y la Luna se sitúan en grados de Segundo Decanato, donde según la Astrología Cabalística, la Voluntad y el Amor emergen con gran intensidad en nuestras vidas. Son grados que nos llevarán hacia la Creación de un Mundo Nuevo, queriendo modificar una realidad exterior existente… Siendo muy fieles a nuestros principios interiores y guiados por la Providencia Divina.
Si reflexionamos a nivel de símbolos Sabianos relacionados con el grado en el que emerge la Luna Nueva, Dane Rudhyar nos habla por un lado de:
«La «alfombra mágica» de la imaginería oriental»
La nota clave: El uso de la imaginación creativa».
Y por otro lado, el símbolo Sabiano que estaría acompañando al progreso gradual de toma de conciencia individual, nos habla de:
«Una joven muchacha dando de comer a los pájaros en invierno»
La nota clave: Superar crisis mediante la compasión».
Según Kabaleb y la Astrología Cabalística:
Nos encontraríamos en un grado Malkuth. Los grados Malkuth son grados que nos conectan con el mundo físico y en los que la semilla plantada en un momento anterior, se convierte en acontecimiento. En estos grados, la acción se encuentra muy presente por medio de multitud de experiencias vividas y circunstancias, que van sucediendo en el tiempo; y que nos llevan a interactuar con la vida de manera inmediata. Estos grados representan la culminación de un viaje, la acción concreta y materialización de aquello que en un momento atrás comenzó siendo una Chispa Divina a nivel de Emanación y que ahora conforma la Vida a cada instante. Son grados de máxima identificación con la experiencia que toca vivir y a la vez, máximo empuje para llevarnos hacia otras posibles vivencias experienciales. En estos grados, puede aparecer un comportamiento cambiante y ambiguo, a veces sublime, a veces irracional, fluctuante entre lo Sagrado y lo Profano de nuestra propia naturaleza humana y divina.
Esta Luna Nueva viene a mostrarnos toda energía inherente a todo proceso de nacimiento. Un nacimiento a una nueva realidad, aquella que conlleva el impulso y la fuerza inherente para modificar y producir cambios en el paisaje al que viene a nacer… Impulso de Vida frente a lo nuevo… frente al impulso de Muerte de un ciclo que anhela, desde lo más profundo de nosotros mismos, ser dejado atrás…
Feliz Lunación a todos!!!